martes, 6 de abril de 2010

El palillo


Para La Sartén Littéraire - sibarita asidua de las coctelerías más selectas - no pasa desapercibida la trágica y glamurosa causa de la muerte de Sherwood Anderson, al menos si es cierta tal y como aparece descrita en la breve biografía de la edición de Winsburg, Ohio por El Cercle de Viena: “… murió en Panamá el 1941, al tragarse el palillo de un Martini…”

En la próxima reunión sartenera no debe faltar el Martini, por supuesto que no. Y brindaremos entonando el epitafio que reza en su tumba: “La vida, no la muerte, es la gran aventura".

Sherwood Anderson (Camden, Ohio, 13 de septiembre de 1876 — † Colón, Panamá, 8 de marzo de 1941), escritor estadounidense, maestro de la técnica del relato corto, y uno de los primeros en abordar los problemas generados por la industrialización.

Se crió en una familia campesina y dejó la escuela a los 14 años. Durante los años siguientes se dedicó a trabajar en diversos oficios. Después fue soldado en Cuba, durante la Guerra hispano-estadounidense. Con el objetivo de dedicarse a la literatura, se mudó a Chicago donde empezó a escribir novelas y poemas. Su obra se ganó el aprecio de Theodore Dreiser, Carl Sandburg, y Ben Hecht, entre otros.

Uno de sus libros más aclamados es Winnesburg, Ohio, colección de 22 relatos relacionados entre sí -uno de ellos en cuatro partes- que muchos críticos consideran en realidad una novela y uno de los mejores libros en lengua inglesa del siglo XX. Describe, a medio camino entre el análisis psicológico y el sociológico, las frustraciones de los habitantes de una pequeña comunidad rural incapaces de adaptarse a las nuevas formas de vida.

Muchas obras suyas -más de una docena- fueron publicadas después de su muerte por peritonitis en Panamá. Yace en el cementerio de Round Hill en Marion, Virginia. Su epitafio reza: "La vida, no la muerte, es la gran aventura".

(Fuente: Wikipedia)

2 comentarios:

David dijo...

He llegado aquí después de escribir mi nombre en Google por curiosidad y ver que un texto mío sobre Hodson se incluía. Me ha hecho ilusión. Luego he visto el blog y me ha encantado. Un saludo. Aunque el nick sea David yo soy aquel Sergio Gómez que hace años escribió sobre Hodson.

La Sartén Littéraire dijo...

Gracias Sergio. Alguien de La Sartén navegando encontró tu texto y nos fue muy bien a todos para conocer más y mejor a Hodson y sus criaturas porcinas... Lo pasamos en grande charlando y debatiendo sobre La casa en el confín de la Tierra.