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martes, 20 de abril de 2010

La maldición de Winesburg

Entrada del cementerio de Winesburg, Ohio.
XXXX
En La Sartén Littéraire creemos que pesa una maldición sobre los habitantes de Winesburg, Ohio: nadie consigue hablar sobre lo que realmente tiene que hablar... Y así les va, sumidos en ese pozo de tristeza sin fondo, sólo se salvan los que consiguen escapar del pueblo o, en el peor de los casos, mueren. Con lo bien que va cascar.

Algo de esa maldición sobrevoló la nueva reunión sartenera, porque pasaban las horas y no conseguíamos centrarnos en el libro… y porque Insonrible y Toronto cayeron al suelo al romperse su improvisado asiento… Pero por lo demás, nada de tristezas, al contrario, alboroto y muchas risas (de hecho, la caída, nada grave, también provocó alguna risita…). Todo fueron alegrías, empezando por la barbacoa de Closeau, un éxito rotundo. ¡Ha sido la sartén más cerda de todas!, declaró la anfitriona estropajo en mano, ya cuando se quedó sólo en compañía de su adorable gato Marcello y los chorretones de grasa por limpiar… Es lo que tiene la barbacoa, la barbacoa… como me gusta la barbecue: aperitivos con Martini, palillo y aceituna (ese sentido homenaje a Sherwood Anderson), auténtico guacamole mexicano, carne a la parrilla (impresionantes costillacas sazonadas con deliciosas salsas) y postre de helado con fresas del Maresme, Ohio. Cerveza americana, vino, cafés, tés, unas copitas de tequila… y al carajo con la maldición!

Eva Mendes en el país de las maravillas
(Alícia, próximamente también en La Sartén...)

Costó entonces llegar a Winesburg, Ohio… claro, pero también por los temas previos a tratar, como ahora: opiniones sobre lecturas recientes que intercambiar, detalles del orgasmo femenino con los calcetines puestos, las mil series de tv y el cine que hay que ver, el momento special guest star de Fede Existe, la de música, conciertos y musicales por escuchar y por asistir, el placer y el asco de chupar un pie, artistas del crochet-taxidermia, lo perra que fue Enid Blyton, la loba de BlaShakira, debatir sobre la belleza de Eva Mendes y la de Sophie Dahl… y además, porque contamos esta vez con la grata presencia de la gran Abutrí de Getafe, sartenet de lujo a la que su exilio por amor en los madriles no siempre le permite asistir a las reuniones.

Sobre el libro: puro realismo costumbrista del mejor y de la mano de un escritor moderno, poseedor de una prosa impecable - factor que destacó Yosoyjulián, aunque a Kira el tono del narrador (o ese George Willard, periodista tras el que se esconde el propio autor) no le terminó de gustar demasiado -. Sí coincidimos todos en la triste belleza que contienen estos cuentos tan bien construidos y entrelazados, un mosaico de lugares y personajes entrañables, pero eso, extremadamente amargos, resentidos, atrapados… Pueblo chico, infierno grande, dijo Closeau, la del delantal. Una especie de Dogville, remató Raúl.

Rasca en Winesburg y aparecerá la endogamia, los rumores, linchamientos, mil prejuicios, la precocidad sexual y el fanatismo religioso, la ambición, envidias, el ahogo… todo eso como mínimo y mucho más. Cautivó la economía de medios de Anderson para explicar tanto. Fascinó el conjunto de estampas de paisajes rurales (campos de fresas, bosques, granjas y casas en la pradera…) y los motivos recurrentes tan típicamente norteamericanos (la huída en tren de mercancías, el quehacer diario, el hotel de mala muerte, el borracho del pueblo, la carreta por los senderos…). B. Powerful destacó el cuento que se alzó como preferido: La muerte, sobre el Doctor Reefy y Elizabeth Willard, seguido de Santidad, una historia en cuatro partes. Aunque se hace difícil separarlos y, en el tramo final - apuntó Yosoyjulián - Anderson se crece en los últimos cuatro cuentos y remata la faena dejando atrás el pueblo, su pueblo.

La Sartén Littéraire, tu amante trilingüe:



Anderson, Sherwood. Winesburg, Ohio. Introduction by Malcolm Cowley. London: Penguin, 1992. (Penguin Classics). 256 p. ISBN 978-01-40186-55-0.

Anderson, Sherwood. Winesburg, Ohio. Traducción de Miguel Temprano García. Barcelona: Acantilado, 2009. (Narrativa del Acantilado; 157). 256 p. ISBN: 978-84-92649-16-7.

Anderson, Sherwood. Winesburg, Ohio. Traducció de Francesc Parcerisas. Barcelona: El cercle de Viena, 2009. (Clàssics moderns; 10). 256 p. ISBN 978-84-8330-538-6.

Para la próxima sartén, Yosoyjulián nos lleva a los bajos fondos londinenses de finales del siglo XIX para seguir la pista al implacable Jack el Destripador: From Hell, novela gráfica con guión de Allan Moore y dibujos de Eddie Campbell.

viernes, 16 de abril de 2010

La Barbacoa Littéraire


Esta vez, La Sartén Littéraire se convertirá en
La Barbacoa Littéraire.
Sí, la barbacoa, la barbacoa, como me gusta la barbecue...

Será mañana sábado 17 de abril a partir de las 13:30 h. en el marco incomparable de chez Closeau, ríanse de los jardines de Southfork. Entre costillas y butifarras a la parrilla, charlaremos sobre Winesburg, Ohio de Sherwood Anderson.

Qué ricos los chorizos parrilleros...

(Fotos: David Lynch: Little Girl #1 y #2, 2009. Artnet)

jueves, 15 de abril de 2010

Su recuerdo

La canción de Teresa Iturrioz nos recuerda la aventura de Alice Hindman
(Foto de Javier Aramburu)

- No tornarà amb mi. Ja mai més seré feliç. ¿Per què insisteixo a enganyar-me? – plorà, i notà una estranya sensació d’alleujament, ja que per primer cop intentava, amb gosadia, enfrontar-se a la por que s’havia convertit en una part indestriable de la seva vida de cada dia.
Aventura
, pág. 112.



Han pasado algunos años y ya no le he vuelto a ver
Esperé bastante tiempo; aún no sé muy bien por qué.

Cuántas cosas han pasado, cuántas ya no podrán ser:
Ahora el tiempo le ha borrado y ni su cara la recuerdo bien.

Él me dijo “dame un beso y no te enfades, por favor.
Volveremos a estar juntos cuando me vaya mejor: cuando encuentre un buen trabajo y tenga algo que ofrecer, cuando pueda preguntarte si deseas tú ser mi mujer”

Qué ingenuidad! Si el sol se pone pronto en el invierno, y nieva rara vez en primavera…
Si tarda todo tanto cuando esperas… Cómo pudo ser tanta ingenuidad.

Han pasado muchos años y ya no le he vuelto a ver
Esperé bastante tiempo; aún no sé muy bien por qué.
Lloré porque él ya no estaba, y por verle aparecer…
Pero ya no queda nada: su recuerdo también se me fue.

Single. Su recuerdo. Pío pío. Elefant, 2006.

martes, 13 de abril de 2010

Agnus Dei

I. Santidad, una historia en cuatro partes
II. Santidad: Jesse Bentley
III. Rendición: Louise Bentley
IV. Terror: David Hardy

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Agnus Dei qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona nobis pacem.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.


Corre David, corre...

O cómo te deja esta historia en tres tópicos: los pelos de punta, la piel de gallina y la sangre helada.

(Imágenes:
McKinley Home. Canton, Ohio, posted Nov. 8, 1907: Classic Postcards
Agnus Dei: Flickr Giannipero76).

martes, 6 de abril de 2010

El palillo


Para La Sartén Littéraire - sibarita asidua de las coctelerías más selectas - no pasa desapercibida la trágica y glamurosa causa de la muerte de Sherwood Anderson, al menos si es cierta tal y como aparece descrita en la breve biografía de la edición de Winsburg, Ohio por El Cercle de Viena: “… murió en Panamá el 1941, al tragarse el palillo de un Martini…”

En la próxima reunión sartenera no debe faltar el Martini, por supuesto que no. Y brindaremos entonando el epitafio que reza en su tumba: “La vida, no la muerte, es la gran aventura".

Sherwood Anderson (Camden, Ohio, 13 de septiembre de 1876 — † Colón, Panamá, 8 de marzo de 1941), escritor estadounidense, maestro de la técnica del relato corto, y uno de los primeros en abordar los problemas generados por la industrialización.

Se crió en una familia campesina y dejó la escuela a los 14 años. Durante los años siguientes se dedicó a trabajar en diversos oficios. Después fue soldado en Cuba, durante la Guerra hispano-estadounidense. Con el objetivo de dedicarse a la literatura, se mudó a Chicago donde empezó a escribir novelas y poemas. Su obra se ganó el aprecio de Theodore Dreiser, Carl Sandburg, y Ben Hecht, entre otros.

Uno de sus libros más aclamados es Winnesburg, Ohio, colección de 22 relatos relacionados entre sí -uno de ellos en cuatro partes- que muchos críticos consideran en realidad una novela y uno de los mejores libros en lengua inglesa del siglo XX. Describe, a medio camino entre el análisis psicológico y el sociológico, las frustraciones de los habitantes de una pequeña comunidad rural incapaces de adaptarse a las nuevas formas de vida.

Muchas obras suyas -más de una docena- fueron publicadas después de su muerte por peritonitis en Panamá. Yace en el cementerio de Round Hill en Marion, Virginia. Su epitafio reza: "La vida, no la muerte, es la gran aventura".

(Fuente: Wikipedia)

jueves, 1 de abril de 2010

Pecadores de la pradera


Imaginaos una pluma. Así como al principio de Forrest Gump.
Seguidla en su danza, movida por la brisa.
Praderas y bosques, granjas y pueblos. Verde, ocre, rojos brillantes. Las vias del tren, la calle mayor, la iglesia, la estación, el hotel, la escuela, la tienda, la casa del médico.
Invisibles entrareis por chimeneas, ventanas y puertas hasta bolsos y bolsillos, sombreros y sobres... milagrosamente, alcanzareis corazones, almas, pensamientos, conciencias, voluntades. Y con ellas, las alegrías y las penas, los anhelos y las decepciones de los habitantes de Winesburg, Ohio.
Había oído y leído maravillas sobre este libro ( a no perderse la magnífica portada de la edición en catalán en que El cercle de Viena escoge el soberbio "American Gothic" de Grant Wood ), por lo que casi no me atrevía a ponerme con él, por no rozar su áurea legendaria...¡¡menos mal que no fui tan lerda!!
Las leyendas hay que descubrirlas y valorarlas por una misma...y este libro bien merece el riesgo, sobre todo en estos días de mantitas y tazas de té. Él pone la chimenea, el fuego crepitando, la nieve cayendo al otro lado de la ventana, las confesiones, el conocimiento y el re-conocimiento.
Winesburg, Ohio os encandilará con pequeñas historias de aquellas que son inmensas en su sencillez.
dejáos mecer por él, como una pluma al viento.

Samedimanche. Winesburg, Ohio,
en Maelstrom,
post 30-11-2009