jueves, 17 de mayo de 2012

Retrato de otra dama


New York, 1954.
(Fotografía  de Vivian Maier)

“La oportunidad [que le ofrece Nueva York], sin embargo, se verá mermada por la propia actitud de Eilis, que vivirá su aclimatación, sus estudios, su vivienda compartida, sus bailes parroquiales y su primer amor como si contemplara la existencia de otra persona. Una desgracia familiar, por fin, la obligará a regresar. Y el suceso, claro, la enfrentará a la decisión más importante de su vida. Una decisión grande para una vida pequeña. Un reto.

Los lectores que recuerden el jamesiano Retrato de una dama comprobarán enseguida que la Eilis de Brooklyn realiza el viaje inverso al efectuado por la Isabel Archer de James. No solamente porque una y otra crucen sus trayectos entre Europa y América, sino también porque la resolución y la herencia de Archer la empujarán a enfrentar la manipulación de su destino de forma opuesta a la de Eilis”.

Ricard Ruíz Garzón.
(Toda la reseña en: Desmontando a Henry. El Periódico, 29-9-2010)

domingo, 13 de mayo de 2012

Pongan rostro a Eilis



Rooney Mara será Eilis Lacey
en Brooklyn, la película.
(Detalle del cuello: ¿es bordado irlandés?)

Adaptarse al cine se puede adaptar cualquier novela por imposible que parezca, aunque también, todo hay que decirlo, los resultados son siempre imprevisibles y no siempre satisfactorios para todos. Pero, de entrada, a Brooklyn se la puede etiquetar de novela muy cinematográfica. Además, con el enorme éxito de ventas que ha tenido, no era difícil imaginar que se haría la película. Y así será, como se puede leer en un enlace a la IFTN en la web del propio Colm Tóibín, ya están en ello. 
El proyecto corre a cargo de los productores de An Education (esto de “de los productores de” da miedito, pero en este caso es una buena referencia, aquella película, que pasó algo desapercibida, estuvo muy, pero que muy, bien. A quien no la haya visto: recupérenla!) y, de momento, si no se tuercen las cosas, Rooney Mara será la actriz que interprete a Eilis Lacey. ¿Qué les parece? Nada que ver (la de genio que le falta a la sosa de Eilis...) con la Salander de Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.... Para Brooklyn, igual podrían poner de subtítulo: Las mujeres que no amaban a los hombres... Pero no demos (malas) ideas, que bastante daño ha hecho ya el señor que cambia los títulos de las películas en España. 
Todavía queda por saber el director y el resto del reparto, más el equipo técnico, pero está previsto que Brooklyn se empiece a rodar la primavera del 2013.

martes, 8 de mayo de 2012

Good morning, sadness!


Eilis pasa el dia de Navidad como voluntaria en el almuerzo benefico de una parroquia de Brooklyn. Entre los asistentes, un anciano emigrante irlandés canta una canción en gaélico (Má bhíonn tú liom, a stórin mo chroí), mientras coge la mano de Eilis y la hace girar haciendo círculos en el aire.

Má bhíonn tú liom, a stórin mo chroí
Si eres mia, tesoro de mi corazón...

Quizás, uno de los momentos más bonitos, emotivos y tristes de Brooklyn.

Pero, 
¿QUÉ PASARÍA SI...
  • El anciano emigrante, enfundado en cuero y tieso como un clavo, se marca unos pasos de baile espectaculares a lo Lord of the Dance...
  • Eilis le hace coros en plan Enya: Saraué, saraué, saraué...
  • El párroco, borracho de vino santo, descamisado y enseñando la rabadilla, encabeza una conga de homeless que cruza el comedor...

  • La pandilla italoamericana saca las recortás y aquello termina peor que la fiesta de Carrie...
    ?


...Pasaría que esto sería otra novela... Desde las llamas infernales que calientan La Sartén Littéraire, solo a una mente enferma se le pueden ocurrir estas absurdas maneras de estropear tan emotivo momento. Pero, no se corten, si algo falta en Brooklyn es un poco de humor. Se aceptan más sugerencias...  

miércoles, 2 de mayo de 2012

Tú a Irlanda y Yo a Nueva York



Durante la promoción de las traducciones de Brooklyn al catalán y al castellano, Colm Tóibín fue entrevistado en el, ya desaparecido, programa de televisión L'hora del lector, dirigido y presentado por Emili Manzano. Aquí repescamos la entrevista, donde el escritor irlandés habla en un perfecto catalán porque vivió en Barcelona una larga temporada y todavía conserva una casa en el Pirineo catalán. 

En la entrevista, Tóibin recuerda que la idea de la novela partió de un hecho real, que él mismo, siendo niño, conoció una tarde, cuando una amiga de su madre le explicó la historia de una chica que se fue a Estados Unidos y tuvo que volver. Una historia como la de muchos jóvenes que emigraron, pero ésta contenia un secreto, justamente lo que más atrajo al pequeño Tóibín y que, muchos años después, novelaría en Brooklyn.



(La ilustración pertenece a This is New York, de Miloslav Sasek . Fuente: His for home)


sábado, 21 de abril de 2012

Welcome to Brooklyn



Edward Hopper
Room in Brooklyn
1932

Brooklyn de Colm Tóibín
Una novela sobre los juegos del destino  

En un pequeño pueblo del sudeste de Irlanda, Ellys Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuetra trabajo, de modo que, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica, no duda en aceptarlo. Poco a poco, Ellys se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida. Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticas de Irlanda le obligan a regresar y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido. Novela sobre la fatalidad, el exilio, el amor o la familia, Brooklyn es una historia para siempre, dueña de un poder emocional sobrecogedor. 

Colm Tóibín (Enniscorthy, 1955) es uno de los grandes escritores irlandeses de nuestros días. Su obra gira en torno a la sociedad irlandesa, la homosexualidad y la literatura. De entre su obra cabe destacar El brezo en llamas, El faro de Blackwater, Crónicas de la noche, The Master: Retrato de un novelista adulto y Brooklyn. En el 2010 obtuvo el Irish Pen Award for Literature como reconocimiento a su trayectoria. Actualmente vive entre Dublín y Nueva York.


Para más información sobre el autor:
 www.colmtoibin.com

Textos: Lumen

miércoles, 18 de abril de 2012

Apollo 11


¡Domingo de lluvia de estrellas en La Sartén Littéraire! Al mítico Estudio 2, la acogedora nave espacial de nuestros anfitriones Julián y su gata Lola, acudieron: Insonrible, Closeau, Samedimanche, B. Powerful, LittleEmily, La Abutrí de Getafe (¡qué bien que estuviera en Barcelona!), Raúl, Toronto y desde México nuestra sartencita Kira, en una conexión transoceánica vía satélite digna de 300 Millones con Pepe Domingo Castaño y Guadalupe Enriquez.





En las imágenes, menú intergaláctico: 
Pastel de salmón del planeta Mercurio. Arroz integral y lonchas de pavo del planeta Triglicero. Sobrasada y longaniza del planeta Colesterol. 
También hubo platos y postres típicos de la Tierra: pollo asado, croquetas caseras, roscón de crema y  chocolates. 
Para beber, coca-cola, cervezas y vino, entre el que destacó uno blanco muy bueno que Closeau trajo de Colliure, un bonito pueblo de un planeta llamado Francia.



Bradbury no pensó en un futuro con e-readers ¿Arderá el libro electrónico a 451 grados fahrenheit?

Bradbury, Ray 
Crónicas marcianas
Traducción de Francisco Abelenda 
Barcelona: Minotauro, 2007. 272 p. 
ISBN: 9788445076538. 7,95 €

Antes de empezar incluso a comer, Raúl ya iba proclamando a viva voz con entusiasmo el éxito unánime de Crónicas marcianas: ¡la mejor novela norteamericana de todos los tiempos! Y sí, a todos nos gustó mucho. Solo a Samedimanche le costó un poco arrancar con los dos primeros cuentos, que le parecieron una combinación entre Mortadelo y Filemón y Tony Leblanc en Almería... pero nada, fue una falsa alarma y continuó encantada hasta el final. Todos caímos rendidos ante el poderío de Ray Bradbury. Nos preguntamos por qué en esas listas de lo mejor de la literatura norteamericana no suele aparecer Bradbury. Nosotros mismos respondimos: Primero, como dijo Samedimanche, porque esas lista las hacen los esnobs! Segundo, por pagar el precio de tocar la ciencia ficción. Grave error, pensamos. Como apuntó Insonrible, por encima de géneros, Bradbury demuestra ser un humanista, la suya es una ciencia ficción con corazón. Una ciencia ficción de una imaginación y belleza desbordantes que en Crónicas marcianas le sirve de excusa para airear lo peor de la sociedad norteamericana y de la humanidad en general. La colonización de Marte ante una inminente guerra nuclear no podía ser más desastrosa, copiando al milímetro los errores cometidos ya una y otra vez en la Tierra: exterminio (pon marcianos donde aquí fueron aborígenes americanos), destrucción del paisaje (edificando a imagen y semejanza los pueblos y ciudades de la Tierra), prepotencia ... Los humanos, allá donde van, la cagan.


¡Concurso de portadas!
Ganó la primera edición de Minotauro
(el azul verdoso,  en el medio a la izquierda), 
ejemplar descatalogadísimo y propiedad de Julián, nuestro anfitrión.

Crónicas marcianas (¡¡que Bradbury escribió con 25 años de edad!!) te va atrapando en crescendo, sorprende gratamente por su lirismo (homenajes explícitos a Baudelaire, Poe y Teasdale incluidos) y unas descripciones preciosas del paisaje del planeta rojo. Sobrecogedor. Pero también porque en su estilo hay fuertes dosis de ironía, negro sentido del humor y, sobre todo para los de su especie planetaria, crueldad. No deja títere con cabeza, sin piedad, por ejemplo en Aunque siga brillando la luna, celebrado cuento donde muestra con más intensidad su pesimismo respecto a la humanidad. O, en otro de los relatos, esa sutil alusión al Klu Klux Clan: ¿qué harán por las tardes los blancos si todos los afroamericanos emigran a Marte? Brutal. Y muchos más momentos interestelares que repasamos durante la velada marciana: ese insólito puesto de perritos calientes, la suplantación de los seres queridos fallecidos por marcianos y robots, los últimos habitantes del planeta al teléfono, la recreación de la Casa Usher en Marte (¡ya tarda Tim Burton en adaptar ese cuento!)... Hasta llegar al último, La excursión de un millón de años, el mejor colofón posible, señaló Julián: al final resultó que los humanos terminaron siendo los mismos marcianos. Y es que Bradbury, en realidad, no se fue tan lejos y su novela bien podría ser un trasunto de la Guerra Fría. La primera edición se publicó en 1950, cinco años después de la Segunda Guerra Mundial y dentro del tira y afloja entre los USA y la URSS... que no nos poníamos de acuerdo en las fechas, pero ni el espía que surgió del frío ni la cortina rasgada lo aclaró, lo tuvo que mirar La Abutrí en la Wikipedia.

Y con este excelente sabor de boca, qué más podríamos leer de Ray Bradbury? Julián recomendó, con algún reparo (¡ese perro robot!), Fahrenheit 451 y con más seguridad sus cuentos completos. Otra recomendación, no de Bradbury pero ideal para seguir en la línea de la ciencia ficción con más alma que tecnología, fue Solaris de Stanisław Lem.

Después del café, continuó la tertulia en el sofá y alrededores, agarrados, o no, a un cojín, ahora charlando sobre mil temas más y esperando la llamada de Kira. ¡Y de repente sonó el ring en el ordenador! Al tercer o cuarto intento (Houston, we have a problem), la conexión sartén satélite México DF – BCN funcionó a la perfección!


Tierra versus Marte

Intercambio de saludos con nuestra sartencita mexicana (también con su hermana y su señor padre) entre griterío, alboroto y alegría general a los dos lados del océano. Kira estuvo de acuerdo en todo lo que habíamos hablado sobre Crónicas marcianas, añadiendo que le había recordado el espíritu de una de las películas mexicanas de Buñuel: Abismos de pasión (y por detrás Samedimanche y LittleElmily, las sartencitas más decimonónicas, gritaron: ¡¡Cumbres Borrascosas!!). Como en México eran las 10 de la mañana, mientras Kira hablaba, iba también desayunando, así que a Toronto le pareció que debía informarla que: ¡Aquí hemos comido pollo! Momento marciano total... o como dijo Julián, momento: Vente el domingo, te cuento y comemos pollo.

La próxima lectura en La Sartén nos devolverá a la Tierra, concretamente a Brooklyn, la novela del irlandés Colm Tóibín que ha escogido B. Powerful.

lunes, 9 de abril de 2012

Mars Attacks!


El próximo domingo 15 de abril,
La Sartén Littéraire invadirá el planeta Julián.

Rodeado de su colección de robots, películas y libros de ciencia ficción, nuestro anfitrión escogió para la velada las Crónicas marcianas de Ray Bradbury.

Pero no se dejen llevar por las imágenes de estos simpáticos cromos, ni por indígenas mayas en taparrabos de Paco Rabanne que profetizan para este 2012 la destrucción total del planeta. Nuestra expedición será en son de paz y solo para charlar a la luz de la lámpara de lava de tan fantástica novela. Intercambios previos de opinión por las ondas extra-estelares le auguran un triunfo unánime y sideral...